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¡Puto! El que no grite, el que no salte ¡Puto! El que no brique y eche desmadre

2.08.2013

Respecto a todo (vomito mil)

Cuando escribo aquí es cuando llego sentirme mal, y si lo hago aquí es porque nadie más lo sabrá, es que como vomitar a solas.
No es lindo vomitar cuando todo mundo te está viendo; aunque siempre hay alguna buena persona que viene a preguntarte si estás bien (obvio no lo estás, pero se ofrecen a ayudarte en traerte agua, papel o cualquier cosa que necesites, incluso llevarte a enfermería o así).
Pero es que ultimamente cada día resulta esto más difícil.
Incluso comentar esto, comentar lo que me sucede, no sé si eso está bien o está mal, pero a nadie le cuento. Ya ni siquiera a este pedacito, pequeño, abierto y solitario de internet se lo cuento.

Pero hoy me decidí porque puede que esta porquería solo sea producto de la mala organización de mis pensamientos que, como mi closet, cama, recámara, etc. Provocan una reacción triste en mi.

Si es normal que uno estando en preparatoria odie levantarse temprano, arreglarse y todo ese pedo, entiendo; pero ahora no es flojera, ni sueño, me levanto desanimada, sin ganas de nada; me levanto con nudos en la garganta.
Me veo al espejo y nada me gusta. Antes aunque me hayaba alguna cosa, pensaba que tenía otras que la neutralizaban. Por alguna razón eso dejo de servir.

A veces, estando ya en la escuela, me tranquilizo y no digo nada, respiro y me mantengo medianamente bien mientras no tenga que lidiar con estupideces.
En cuando es la hora de la salida vuelvo a sentir pesadez, pesadez en el camino, pesadez en mi casa y a veces acabo tirando lágrimas en la regadera; a veces no porque una vez mi mamá me escuchó y, como toda madre, lo primero que hace es preguntar qué me pasa. Le negué por todos lados que no estaba llorando, y los ojos rojos eran shampoo (¿Quién iba a creer semejante estupides? Pero el punto es que sí dejo de preguntar. Igual ya sabe que no me gusta hablar de mis asuntos así este hecha un mar de lágrimas (cosa que no pasa porque odio llorar frente a mis padres)).

Cada día me siento más desaminada.
No sé si es por mi estúpido estado de salud que no parece mejorar o soy yo misma la que está causando todo esto o eso mismo.
No sé si la enfermedad vino de la tristeza o la tristeza de la enfermedad, lo que sí es que ambas se influyeron.

Es como un ciclo, te enfermas, te entristeces por estar enfermo, no te curas porque estás triste, te pones más triste porque no te curas, menos te curas, menos estás feliz...

Claro que eso no es todo. Pero lo demás es irrelevante (Y si esto es lo relevante ¿qué puede ser lo relevante? Seguro más estupideces de siempre)

No sé si es defecto de levantarme a las 5.00 a.m pero me salieron más ojeras ¿cómo puede ser eso si me duermo a las 10.00 p.m? No me puedo dormir más temprano, durmiendo a esa hora apenas me alcanza el tiempo.

Parece ser que ningun de mis esfuerzos dan el resultado que deseo.

A veces pienso que no tengo derecho a quejarme (y la verdad es que no lo tengo), que hay gente millones de veces más infeliz que yo pasando por muchísmo peores situaciones.
Tienen cáncer, diabetes, siete hijos, les falta un brazo y un riñon, madres solteras y son pobres.
Lo peor de mí (creo) es que por más que trato de imaginarme la desdicha de esas personas, pensar que no tengo a nadie que mantener (ni siquiera un gato o perro ¡ni un canario!), que recibo suficiente comida, que tengo una casa, y así, es que nada de eso me consuela.
La tristeza sigue en mí. Por suerte tampoco siento más tristeza por esas personas, eso ya sería estar muy jodida.

No encuentro un miedo exacto. No encuentro nada. Sólo asco a mi situación. Patetisismo ¿se le puede llamar así? 

A veces me daba ánimo, me miraba al espejo y me decía que era patética por no aprovechar todo lo que sí podía hacer: mis dos manos, mis dos ojos, mi boca y todo (ahorita me deprime enfermarme una y otra vez, pero sigo teniendo manos y pies). Me daba ánimo, sonreía, y por unos días (dos a lo mcuho) sentía un profundo ánimo por todo lo que me rodeaba.
Funcionaba la mayoría de las veces. Ya no.

Antes deja de llorar por coraje, porque era estúpido perder tiempo en eso. Ya ni siquiera eso.

Pensé que este pedacito de internet me ayudaría, un poquito, a organizar mis deprimentes pensamientos, pero no ha ayudado en nada

Siento pena por este texto, expresa toda mi estúpides, típica de quien no tiene nada porque sufrir, y por más que lo pienso, lo vuelvo a pensar y reflexionar, no encuentro manera de escapar de esa tristeza.


¿Qué debería conseguir un psicólogo? Es más complicado de lo que crees.
No quiero molestar a mis padres con dinero para un psicólogo ni tengo yo con qué pagarlo (ni tiempo para un trabajo).
Además aunque les dijera odiaría decirles. Primero me interrogarían a intentarían hacer algo ellos, algo que encuentro sumamente molesto pues no me interesa hablar con ellos acerca de mi depresivo estado estúpido.
Menos con un ñoño psicólogo estresante, como la maestra de habilidades que le gusta tratarnos como si hubieramos regresado a la primaria (solo le falta darnos crayolas y libros de colorear).
No sé, pero ni siquiera tengo un amigo a quien contarle todo esto...
Me siento sola, muy sola ¿sabías?




Es curioso proque a las escasas personas que me han oído comentar eso, "me siento sola", se han sentido un tanto ofendidas. Tal vez tienen razón, pero eso no quita que lo sienta. Y he tenido que decir que tienen razón para que dejen de estar molestas porque he dicho eso.
Menuda tontería.


11.15.2012

Me canso un poquito.


Y ultimamente me he cansado un poquito, solo un poquito.
Soy idiota y ningún plan funcionó.



Vomito: un millón.

10.21.2012

Este es vomito sin serlo.

Después de la ceremonia de  inauguración nos dirigimos a unos salones rojos que estaban de lado contrario al auditorio. Leí cada uno de los carteles que estaban afuera de cada par de estos, y entré al que decía 'WHO: World Health Organization'. Tenía una curiosa forma hexagonal. Las bancas, con sus respectivas mesas, estaban ordenadas en dos mitades de poligono indefinido; uno dentro de otro. Busqué aquel que decía 'Ethiopia', estaba justo enfrente de la puerta. Un minuto después, entraron los demás y tomaron sus respectivos asientos.

El 'chariman' se levantó frente a todos nosotros y nos dio la bienvenida al colegio y al evento 'Union and peace' . Después no presté mucha atención a lo que dijo. Actuaba con suma dureza y formalidad, tenía un rostro inescrutable. Vestía un traje negro, una camisa del mismo color, y una corbata plateada. Se le podía calcular unos dieciséis años, tal vez uno o dos años mayor, pero no más. Su asistente era una chica alta de cabello largo y castaño, recogido con un lazo rosado hacia el lado derecho, de piel blanca y enormes ojos cafeces. Tenía un aspecto afable y alegre, y una enorme sonrisa servicial.
India fue el primero en hablar (nunca aprendí su nombre, pero cabe destacar que tenía  un aire que quedaba con el papel de la India):"The delegation of India makes a motion to open the session" y así empezó.
No hable hasta que me obligaron, en la segunda sesión, a leer mi 'position paper', que, aunque este no estubiera tan mal, las preguntas que vinieron después fueron un tanto difíciles de contestar. Más tarde me empecé a preguntar qué hacía yo ahí. Simplemente yo no encajaba con ellos en ningún sentido.


Empecé a reflexionar cómo es que había llegado a este lugar. ¡Había sido un total error! No solo del maestro que me incluyó en esto, si no mío, ¿cómo es que me había dejado arrastrar hasta ahí sabiendo, desde un principio que nada de eso encajaba conmigo? Nunca podré decidir si fue lástima, porque no más de seis entraron a esto, algo en mi mente tuvo la loca idea de que podía ser divertido o  la simple flojera de lidiar con los maestros que creen que lo único que quiere hacer uno en la adolescencia es hacer nuevos amigos para ir a más fiestas y conocer más gente (total error en mi caso).





Durante todo el debate miré a mi alrededor a todos: simplemente yo no encajaba en ese ambiente de ninguna manera. Podemos empezar por la parte más superficial: Todos (a Excepción de India, Bangladesh y yo, Ethiopia) tenía la piel y facciones que fácilmente se puede encontrar en los niños ricos, que, obviamente, ellos eran. No era algo que se intuía, se sabía; en el gafete, debajo del nombre, en letras más pequeñas, estaba escrito el nombre de la escuela de la que procedían, y por lo que he oído, los precios de aquellas rondaban los 8,000 a 12,000 pesos al mes.
¿Qué es lo que tampoco encajaba? El nivel de inglés: ¡Mil veces nos hemos quejado acerca de que nuestro nivel es bajo a comparación de otras escuelas! Pero jamás había sentido vergüenza por aquello hasta ese día. Todos tenían un dominio bastante amplio (tampoco me sorprende tanto, pues muchos de ellos nacieron allá, tienen familia allá o van de vacaciones allá), pero tener que pensar un tanto las cosas antes de decirlas a comparación de ellos que pocas o ninguna vez se detuvieron a pensar la siguiente palabra. Fue un tanto vergonzoso conmigo misma, más que con ellos. Otro punto totalmente diferente: aunque no se me dificulta el aspecto 'intelectual' del problema (si es que se le puede decir así) es que, jamás he podido sentir buena empatía por aquellos  que sufren cada día y les toca esa vida de infierno. Lo siguiente es algo que no puedo asegurar, pero probablemente esto les importaba y sentían más su dolor que yo (aunque dudo que alguna vez hayan sentido alguna situación similar)
Al final de todo, no protesté en lo absoluto ni dije mucho acerca del problema. Preferí que aquellos que este debate les emocionaba tanto como a mí me emociona poder dormir durante más de 10 horas seguidas, se encargaran del asunto. Aún así tengo algo más que decir: aunque ellos estaba sumamente entusiasmados con el asunto, la solución final jamás funcionaría en la realidad, pero ¿para qué discutir más?