4.17.2014

Nope

Ni siquiera he podido mirar el cielo el día del eclipse, me quedé dormida. Nope, no puedo ni quedarme despierta. ¿Cómo he llegado a este punto de inutilidad?
Cada día, un poquito más, me siento más sola. Miro a mi alrededor, no les intereso. Mis amigos los cuento con una mano. Es patético. Los veo cada cierto tiempo, generalmente semanas o meses. Sólo a C le veo seguido, el problema con C es que tiene muchos amigos, y la mitad de ellos no me agradan, son estúpidos. No sé cómo es que pueden caerle bien chicos y chicas tan estúpidos. C dice que yo soy especial, que soy su mejor amiga, pero a veces siento que es capaz de decirle eso a cualquiera. Quizás es por mi estado, o quizás es por que es la verdad, no sé, no se sabe con C. 
Hace tiempo que no hablo con A, pero todas las veces que la he visto últimamente podría decirse que no sabe nada de mí. Ya casi no le cuento mi vida a A, tengo miedo, no sé de qué, pero tengo miedo.
B es un amor, B es probablemente la mejor amiga con que uno podría contar en la vida, no sé si ella lo sepa. Es más, uno puede llegar a envidiar la vida de B, sólo por una razón, B hace parecer que todo es bueno, todo es bueno. Necesito ver más a B: cuando veo a B me siento más feliz, no  con B, si no con la vida.

Me miro al espejo: soy tan común, soy tan simple, me acompleja. Mi cabello es lacio, largo y castaño, como el de la mayoría; el lacio no se le ve bien a la cara larga, menos largo, pero es que con el cabello corto se me ve más la cara, mi cara simple, y sólo los adultos piensan que se me ve bien. Tengo la piel morena y los ojos cafés, del mismo tamaño que todos. Tengo una nariz que me acompleja un poco: no está chueca como muchas, pero tampoco es linda, sólo es una nariz. Mis labios, pienso a veces, son muy gruesos, no están mal, tampoco son estéticos. Me miro y no hay nada genial, no soy bonita, no soy fea, no tengo nada que me caracterice, soy tan simple.
No me gusta mi abdomen, pero me creo incapaz de cambiarlo. No me gustan mis pechos, pero nada se puede hacer. 

Miro todas las posibilidades, no encuentro nada que me guste. Si tan siquiera tuviera un sólo talento, lo haría. Envidio a todos los que tienen un talento, envidio a los que son realmente inteligentes, envidio a muchas personas. ¿Por qué a mí me tocó ser tan simple?

1 comentario:

  1. Hola :)
    Recuerdas que en la entrada anterior dije que estaría por aquí leyendo lo que hay de nuevo con tu blog (¿cómo lo vas a recorar si no hace más de 10 minutos que lo escribí?). Pues bien aquí estoy.
    Tal vez seas común, pero vamos, todos lo somos. Además todo lo que escribes, el hecho de tener tu estado de ánimo tan claro y a la vez tan confuso es una forma de ser diferente. Te dices común pero te das cuenta de que muchas de las personas a tu alrededor son estúpidas, no te agradan; no deberían.
    Tú crees que no tienes ningún talento, mas sin embargo aquí me tienes, a la 1:30am leyendo tus notas, queriendo saber que ha sido de ti. Creo que el saber expresarse de la forma en que lo haces es uno de los talentos más envidiables que hay, yo no lo tengo y creo que eso me ha hecho más retraido y a la vez uno de esos estúpidos que tanto aborreces.

    Creo que a partir de aquí firmaré bajo el alias "Tu amigo de YR", y que por cierto, ya había comentado con mucha anterioridad dentro de este blog :)

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