3.28.2011

Declarando.

Me encontraba yo en la PGJ, esperando. Un par de niñas a mi lado comiendo dulces, mi madre a un lado de mi, y mi padre dando vueltas por la sala. La música en mis oídos era lo único que lograba calmarme; Tal vez pensará la gente que no es tan grave, pero yo en realidad estaba muerta de miedo; bueno, aún lo estoy.
Jamás había declarado, jamás. Solo en la escuela, pero realmente ahí no cuenta, pues preguntan cosas muy tontas,como si Fulanita y Zutanita hicieron no sé qué, si yo las vi, pero bueno ese es otro tema...



Mamá me dijo que no debía tener miedo, más aún así, el miedo me comía por dentro.
Mi madre me pregunto de que tenía miedo. Tenía miedo de que ese viejo se me volviese acercar, de que una vez terminado esto lo soltarán y quisiese hacerme algo en venganza.
Invitable,
Empezé a llorar.


Me sequé las lagrimas con las mangas de mi suéter gris; de nuevo me concentré en mi música, movía mis pies en señala de lo nerviosa que estaba.
Despúes de un rato el hombre del cuarto con la gran ventana de vidrio llamo a mi padre, sabía que en poco entraría yo, y eso, por alguna razón, me estaba poniendo más nerviosa.
Me sentí debil, tal vez, era cosa de nada, pero estaba muy asustada.
Recordé lo que Oso me había dicho:
"No debes temerle, a personas así solo se debe despreciarlas"

Apenas hace unos días que conozco a Oso, pero es bastante agradable conversar con él, agradable solamente, me agrada reir con las personas que hablo, y el no lo hace muy seguido.
Pero ese, es otro tema.

El hombre me llamo; sentía que el corazón se me alocaba.
Sentí aquel panico que pocas veces había sentido. Mire a mi madre, ella me acompaño.
El hombre me miro, me pregunto mi nombre.
Yo, respondí timidamente.

Le hablo a uno de los otros hombre que estaban ahí,
mando sacar algunas copias de algunas hojas que tenía ahí.
La espera estando ahí sentada me mataba.
Despues se volvío hacía a mi,
me preguntó de nuevo mi nombre,
y se lo repetí de nuevo tímidamente.

"Bueno, cuentame, ¿Qué paso?"-Me dijo el hombre bastante tranquilo.
Mire de nuevo a mi madre.
"No sé por dónde empezar"-Le dije con los ojos humedeciendoceme de nuevo.
Mi madre miro al hombre, "Había salido a la tienda...", le dijo, luego se volvió a mi,
"Cuentale tu..."
Respiré.
Empezé a contarle.
"Venía ya hacía mi casa, entonces me encontre al hombre, el... casi siempre me hablaba. Intento hacerme platica acerca de que lo que había hecho el fin de semana, sobre si saldría etc... en un momento me tomo de la mejilla, eso me dijo desconfianza, y me dijo: ¿Qué tienes aquí eh...?, le dije nada, en ese momento intento besarme"

Recordandolo fue de lo más asqueroso, por suerte no consiguió lo que quería...
"Salí corriendo, volteé a verlo, me dijo: Pero no te enojes..., de nuevo, salí corriendo con lagrimas en los ojos, tenía mucho miedo"
Mi madre le contó algunas cosas más al hombre, a lo cuál yo agregaba comentarios.
"En otras ocaciones ese hombre la había invitado a su casa con pretextos de que el era viejo y que se había comprado una computadora, pero no sabía como usarla..."
Así era, todo esto se trata de un tipo de alrededor de unos 70 años que decidio acosarme.
Volviendo al tema
El hombre solo nos miraba y parecía pensar en todo lo que salía de mi boca.
Una vez que termine de decir todo lo que tenía que decir, el hombre se toco la frente y me pidió que saliera.






Sigo asustada, no quiero salir, tengo miedo de lo que ese tipo puede hacerme.
Mi madre dice que no hay nada de que temer.













Apenas esto empieza...

1 comentario:

  1. que miedo D:
    pero debes sacar fuerza, no tenerle miedo a ese viejo pervertido, lastimosamente vivimos en un mundo con personas así de malas :(
    o.o a propósito...siempre leo tu blog y tus entradas son geniales, y esta me impacto, tiene la estructura de la pagina de un libro muy interesante, que yo y muchas personas leerían :D
    espero que ese molesto problema se solucione...saludos ._.

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